VAL DI FUNES
LA COMUNIDAD LOCAL Y LA OVEJA
Las personas están unidas no solo por relaciones sociales, lingüísticas y morales, sino también por tradiciones e intereses comunes. Una idea que desde hace ya unos años une a los ganaderos, los campesinos de montaña y hasta a las figuras institucionales locales es la valorización de la oveja local. La Villnösser Brillenschaf (oveja con gafas) tiene el pelo blanco, la mitad de las orejas oscuras y dos círculos negros alrededor de los ojos: es la raza ovina más antigua del Südtirol que se reconoce fácilmente en los pastos alpinos porque justamente parece que lleva gafas. Una raza en peligro de extinción, que sobrevive gracias a la pasión de los habitantes locales que la han protegido celosamente. Desde hace unos años Salewa también compra y teje la lana de la Villnösser Brillenschaf, una fantástica colaboración para ambas partes. La lana se ha introducido en los estudios empresariales de los materiales y en los productos de la marca de Alto Adige, actuando así también en beneficio de la comunidad de la montaña con grandes efectos de gratificación y satisfacción para muchos pastores y ganaderos que a su vez aportan optimismo a sus familias y a todo lo relacionado con la actividad de la gestión de las granjas.
LA VIDA EN EL PASTO ALPINO
EL PASTO ALPINO COMO LUGAR CÓMODO PARA TODOS
La oveja con gafas, con su especial lana gruesa, necesita vivir en un lugar cómodo durante todo el año. Pero, por desgracia, en las últimas décadas el principal pastizal alpino del valle se ha ido degradando poco a poco. Solo recientemente, los pastores y algunos voluntarios han parcheado algunos puntos, pero por falta de un mantenimiento adecuado, se ha puesto en riesgo la tradicional trashumancia de los rebaños de alta montaña durante los meses de verano y el normal desarrollo de las actividades de pasto de altura. Hoy en día, más de 50 campesinos crían a la Villnösser Brillenschaf y, desde la mitad de mayo hasta la mitad de septiembre, las ovejas tienen que estar en los pastos alpinos: hay un clima más templado, comen diferentes hierbas que crecen en altitud y, gracias a su agilidad, mantienen limpio el sotobosque y los pastizales hasta debajo de las rocas sin destruir el terreno. Solo más tarde, en otoño, vuelven al valle para comer la hierba de los prados hasta la llegada de la estación invernal, cuando se refugian en las cuadras de Val di Funes.
LA MISIÓN
EL APOYO DE SALEWA
El pasto alpino, con su pequeño refugio, se encuentra a 2120 metros de altura en medio de fantásticos paisajes entre terrenos y claros de colinas espectaculares que limitan el bosque. Enseguida se puede ver la estructura decadente de madera ya deteriorada por la intemperie y carente de equipamiento adecuado. Sin un espacio destinado a la protección y al cuidado de los animales, sin un rincón reservado a los trabajos diarios del pastor y a una vida estacional digna y sana en alta montaña. Solo para ir y volver de la fuente se tarda más de 40 minutos. Por eso, además de la reconstrucción de toda la cabaña se está trabajando para hacer que el agua sea más accesible. Salewa quiere formar parte de este gran proyecto de recuperación. Devolverle la vida a un importante pasto alpino, contribuyendo así a la creación de una nueva pequeña cabaña, haciéndola más cómoda y aportando un mayor equipamiento. Mejoras fundamentales para poder crear prendas excelentes con materiales puros y donde las personas se sientan adecuadamente apoyadas y motivadas a continuar con una actividad importantísima en el pasado, pero que mira hacia un futuro bueno y sostenible.
LA PARTICULARIDAD
¿PERO POR QUÉ LANA?
La lana es una fibra textil natural que se obtiene del pelo de las ovejas y Salewa buscaba una reconexión con el territorio para volver a las raíces de la propia marca, tejiendo y tratando de nuevo el pelo de la oveja. Sabemos que la naturaleza es sabia, tanto, que la lana tiene la capacidad de adaptarse y soportar el calor humano: te protege, no sobrecalienta, retiene la humedad y luego la libera. Aspectos muy importantes para quien frecuenta la montaña, porque es un entorno en el que se viven situaciones climáticas diferentes: sombra, sol, humedad, viento… Por eso, desde siempre es considerada como una preciada protección. Habíamos llegado al punto de tirar la lana pagando, alimentando un enorme desperdicio, faltando al respeto al ganadero y al terreno. Era necesario encontrar una lana autóctona para crear un vínculo con las personas que viven en la montaña cada día. La Villnösser Brillenschaf tiene la característica de tener una lana muy gruesa, más resistente al frío del invierno y este aspecto generó dificultades iniciales de rudeza y «vestibilidad». Había que hacerla más suave y más fácil de llevar en la mochila durante las aventuras al aire libre. No ha sido fácil llegar a una guata superligera, teníamos que crear un producto moderno y muy técnico, pero a la vez arraigado en la tradición. El objetivo de Salewa solo tenía sentido si conseguíamos crear nuevas «tecnologías locales» y permanecer, por tanto, en contacto con las personas que producen la propia lana para entender como se cuidan y crían las ovejas en la naturaleza y seleccionado luego una cierta pureza del producto ayudando al ganadero. Salewa cree en este proyecto porque se trata de un material que muestra la parte «real» de la vida en la montaña. Un factor humano entre el animal y su «cuidador». Para Salewa la clave de una colaboración exitosa y duradera es el respeto por el producto y por el campesino de montaña. Solo conservando todos los componentes conseguiremos un futuro mejor.