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PAUL GUSCHLBAUER

Cómo prepararse mentalmente, mantener la concentración y la motivación

#REDBULLXALPS

Red Bull X-Alps es la carrera de aventura más dura del mundo, una odisea de 1138 km que atraviesa seis países, desde Salzburgo hasta Mónaco. Muchos se preguntan cómo mantener la motivación, no solo en la carrera, sino durante todos los meses de entrenamiento previos.

Mi primer consejo es pensar en la carrera, y en todos los altibajos que conlleva, como un elemento que forma parte de algo más grande. Es mejor no pensar en ella como un desafío aislado sino, por el contrario, convertirla en parte de uno de los objetivos que te has marcado en la vida. Puede que lo que busques sean aventuras que, a largo plazo, te permitan vivir sin tener que trabajar a diario en algo que no te gusta. Si es así, la Red Bull X-Alps es una buena manera de conseguirlo. Mejorará tus habilidades, te hará más fuerte a nivel mental y físico, y te motivará para perseguir cualquiera de tus sueños. A cada paso, el dolor, el cansancio, los sufrimientos y el esfuerzo no solo te acercan a lo más alto del podio: también te aproximan a tus metas personales. No hay mejor motivación y preparación mental que esa.

También será un recordatorio de que esta es la vida que has elegido y de que te encanta. Es cierto que en una carrera como esta no faltarán dificultades, pero también te permitirá hacer todas las cosas que te gustan. En vez de estar sentado en una oficina, estarás rodeado de las vistas más bonitas del planeta, caminando, volando y reflexionando. A cambio de eso, unas cuantas ampollas y unos cuádriceps doloridos te parecerán poca cosa. Un precio a pagar muy pequeño por vivir como quieres. No te olvides de mirar a tu alrededor para darte cuenta de lo afortunado que eres. No se me ocurre mejor motivación que esa.
Habrá momentos, sin duda, en los que costará mantener la concentración. El cansancio empezará a pasar factura y la idea de tirar la toalla resultará muy tentadora. La clave en esos momentos es centrarse en el siguiente paso, en el siguiente vuelo. Olvídate de la magnitud de la distancia que tienes por delante y céntrate en ese instante, en el ahora. A veces parecerá que caminando no avanzas, que nunca lograrás atravesar un país y mucho menos un continente. Pero te sorprenderás de lo rápido que dejas atrás los kilómetros con solo dar un paso tras otro. Casi sin darte cuenta, estarás en un sitio distinto, de mejor humor y centrado de nuevo en lo que de verdad importa: el objetivo a largo plazo.

Los humanos somos criaturas con tendencia a la adicción y, del mismo modo que te puedes aficionar a los cigarrillos, también el entrenamiento se puede convertir en algo adictivo. La primera vez que te levantes antes de que salga el sol para entrenar y correr 40 km, la mente y el cuerpo se quejarán a gritos. Pero si lo haces unas cuantas veces, se quejarán cada vez menos. Hasta que, con el tiempo, acaben disfrutando cada minuto. Una vez transformes tu entrenamiento en una rutina, encontrarás una nueva motivación interna, una nueva manera de centrarte en la tarea. Es entonces cuando te invadirá una sensación de decepción cuando no entrenes o no intentes superar tu marca anterior.

No dejes nunca de desafiarte. Cuando estés entrenando, sin importar para qué, lo mejor es dejarte llevar. Si estás haciendo algo que te resulta demasiado fácil, acabarás por aburrirte y abandonarlo. Si pruebas algo demasiado difícil, acabarás estresado o lesionado. Pero si encuentras el equilibrio perfecto entre tus habilidades y el desafío que te has puesto, habrás conseguido dejarte llevar. El tiempo pasará sin que casi te des cuenta y te centrarás por completo en el desafío.

No importa lo que estés haciendo, no lo dejes. No tires la toalla. ¡Ponte en marcha y no pares!

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